No somos producto terminado

bombilla¿Alguna vez has escuchado algo como esto?: “Loro viejo no aprende a hablar”, ó tal vez: “árbol que nace torcido jamás su tronco endereza”, o que tal: “genio y figura hasta la sepultura”, o quizá “es que es igualito al papá o a la mamá o a…, en fin, si alguien recuerda otro dicho del argot popular que guarde algún tipo de similitud con los anteriores, lo puede agregar a esta lista, solo que antes de creer en el contenido de estas frases, pensemos por un momento en lo siguiente:

Has sentido que eres realmente bueno para algo, pero que no lo has hecho porque alguien te dijo un día que lo olvidaras, que eso no era para ti, que te iba a tocar pedir dinero en las calles si te llegarás a dedicar a no somos producto terminadoeso, que a “una persona como tú” no lo contratarían para eso. Entonces… ponte a pensar que pasaría con el científico que dedica gran parte de su vida a investigar sobre una vacuna, y a pesar de sus pruebas e intentos, después que pasan muchos años aún no lo logra, y que pasa entonces si este científico desiste y motivado por su dolor, desesperanza, agotamiento, impotencia rabia combinada con egoísmo: ¿oculta o destruye documentos repletos de datos, formulas e hipótesis, propias de su profesión?, ¿Qué ocurriría si nadie más en el planeta surgiera para decir, que quiere intentar descubrir la vacuna para una enfermedad que está devastando una gran porción de poblaciones vulnerables? O, aquella persona que tiene una voz prodigiosa, pero no tiene dinero suficiente para estudiar una carrera en su arte por lo costosa, decide nunca intentarlo y se queda cantando en el baño de su casa al unisonó con el vecino y en fin…, se pueden citar miles de ejemplos de personas talentosas que con el paso del tiempo han dejado que sus vidas sean manejadas por el miedo a intentarlo, y peor aún a conocer al fracaso, sin permitirse persuadirlo hasta lograrlo; pero hay una oportunidad de romper las cadenas de la indecisión, del lamento, del miedo, de las excusas; es dar el primer paso e intentarlo miles de veces como Alba Edison, quien después de miles de intentos fallidos consiguió generar luz eléctrica a través de una bombilla.

Entonces aunque pase el tiempo, aunque tu vida haya sido un torbellino, siempre hay una luz al final del túnel, hay algo que te invita a atravesar el umbral, es como si te estuvieras trasladando a otro lugar que -metafóricamente hablando dentro de las dimensiones que naturalmente manejamos los humanos: alto, largo y ancho, -es atravesar el interior de las mismas, es descubrir un nuevo mundo, una nueva aventura, es agarrar la esperanza y la dicha por nuestra propia cuenta, y darnos cuenta que el causante de nuestra derrota hemos sido nosotros mismos, pues bien, llegó la hora de tomar una decisión y dejar atrás dichos populares, creencias pesimistas, derrotismo, desanimo y, si tienes una relación cercana con Dios, acércate aún más a Él, y pídele con todas tus fuerzas que te ayude, dile que le crees y crees en un mundo mejor, y que dentro de ese nuevo mundo quieres estar tú, porque has malgastado tu tiempo en creer en cosas que no son ciertas y que la única Verdad, la última palabra la tiene Él, nuestro creador.

¡Tienes Talentos que solo Dios y tú conoces y no los has puesto al servicio de la humanidad!, ¿Aún piensas que eres demasiado viejo para intentarlo, o que tu ritmo de vida te impide practicar en algunas horas del día, algo que te ha inquietado durante tanto tiempo?, al final nadie va a recoger tus lagrimas para recobrar tu alegría, si te enfrentas a tu realidad, si con firmeza, voluntad, valentía te enfrentas y derrotas tu lado obscuro y pesimista, solo así podrás reafirmar tu esencia, el molde, eso que Dios creó en cada uno de nosotros, pero que no hemos sido capaces de afianzar, demostremos por un solo instante que Dios nos dio el privilegio de venir a este mundo, con muchos privilegios y que no solamente: nacemos, crecemos nos reproducimos y morimos; como a muchos nos han dicho, esto es cierto, pero vinimos a algo más: a amar, a soñar y a hacer los grandes sueños realidad, también a participar como seres de valor para este mundo, y como si fuera poco…, vinimos también para abonar la cosecha de las futuras generaciones, para que ellos también vivan las grandezas de la creación, porque se nos concedió el derecho de vivir nuestra vida más allá de las funciones vegetativas, minerales o animales, se nos concedió mas derechos de los que pudiéramos anhelar, seguramente algún defensor de los derechos humanos internacionales, podría decir lo contrario a lo que hoy expresan mis palabras, por la situación de opresión en el mundo; pero si esto sucede, entonces me siento con el derecho de preguntarle: ¿ya descubriste tu talento o tus talentos?, quizá el me responderá que ama su profesión y, entonces es el momento más oportuno para decirle, gracias a que existen conflictos en el mundo, es que tu talento tiene cabida hasta en el punto más apartado del planeta, donde se desarrolle una cultura.

esparanza y el amorLa intención de expresar que: “no somos, ni seremos producto terminado nunca”, es porque el proceso de transformación es distinto para cada quien, unos empiezan a temprana edad, otros en la mitad de su vida y algunos otros quizá antes de dejar de pertenecer a este planeta, pero lo más importante es asumir un papel coherente y lógico con lo que realmente somos, sentimos y actuamos, solo así podremos demostrar nuestro talento sin igual, el que está asegurado de por vida, sin pérdida de inventario, con el que se puede experimentar, jugar, crecer, volar, soñar, escudriñar, y edificar nuestra vida. Al final de ese camino que hemos labrado, podremos dejar una huella donde nadie la ha querido afirmar, esa huella imborrable que es hecha posible gracias a la fe, la esperanza y el amor.