Torre Eiffel: Emblema parisino a escala global

Uno de los mayores atractivos turísticos de Francia, es la Torre Eiffel, la cual está construida con hierro pudelado, cuyo diseño corresponde a los arquitectos Émile Nouguier y Maurice Koechlin, y su edificación al ingeniero Gustave Eiffel. La estructura se concibió con motivo de la Exposición Universal de 1889, que se celebró en París. Se ubica a orillas del Río Sena, en el extremo del Campo de Marte y en los actuales momentos es la de mayor altura en la ciudad, que inicialmente fue de 300 metros y que se aumentó a 325 metros con la instalación de una antena. Además, fue la de mayor altura en el mundo por 41 años, cuando fue superada por el edificio Chrysler (Nueva York) en 1930.

El tiempo en el que se ejecutaron los trabajos de construcción de la Torre Eiffel, fue de poco más de dos años. Inicialmente, fue usada por el ejército para hacer pruebas con antenas de telecomunicaciones. Pero desde los años 60 del siglo XX, se ha consolidado como un emblema parisino a escala planetaria. Para el año 2011, 7,1 millones de personas la visitaron, por lo que entre los monumentos en los que se cobra entrada es el más concurrido del mundo.

La experiencia de subir a cualquiera de los niveles de la Torre Eiffel, puede ser fascinante y obligatoria para los que visiten París. Se puede llegar a sus tres niveles en ascensor, mientras que por las escaleras solo a sus dos primeros pisos, pasando por 1.665 escalones. Se recomienda ir a primeras horas del día, para evitar las largas e interminables colas de visitantes, o en la noche para presenciar una panorámica nocturna de las luces de la ciudad. Entonces, más que una torre es un mirador con el que te puedes deleitar de las maravillas que se encuentran en la capital francesa.